Sobre el aliento que me envuelve, destructor y creador a un tiempo, suspendo mi tiempo y mi ansia, para escuchar a corazon abierto, al soplo que me abraza.
Mientras ruge el día, el Sol cayendo estruendosamente, el aire gélido levantándose, mi alma rebelada, vuela a lo más alto, para caer despacio y admirarse de Todo.