Añorarte.
Escribirte sin mirarte a los ojos,
explicarte cómo se ve el cielo desde aquí,
soñar con tu corazón como si fuera mi casa...
Amo el destino que te envuelve,
el guiño del sol que alumbra nuestros días,
amigo, hermana, hijo, abuelo.
Te he conocido o aún estoy por verte
pero en mi corazón ha resonado tu anhelo
y la llamada ha llenado el futuro de presente.