martes, 10 de abril de 2012

cascada


Una cascada de verdes y floridos tallos
cae sobre la piedra húmeda de la lluvia vespertina,
como la espesa y suave cabellera
sobre tus anchos y morenos hombros.

Como la risa alegre deslizándose en la tarde,
o tus besos cubriéndome los labios y los ojos.
Así, cayendo suavemente,
como la noche cálida sobre los tiernos prados.





2 comentarios:

Susana Peiró dijo...

La cascada fluye, conecta, acaricia. Abundante y sin interrupción, como el amor más deseado.
Besos Sunny Querida.

sunny dijo...

abundante es el amor,
como el agua siempre en movimiento

abrazos susana!